El hombre y la mujer; ideales distintos, preocupaciones diferentes

El hombre y la mujer; ideales distintos, preocupaciones diferentes

Es común escuchar o leer sobre las notables diferencias entre los dos géneros, actualmente para nadie es un tabú reconocer que la mente femenina y la masculina parecen trabajar muy distinto y que lo que apasiona a hombres, puede ser que no interese en absoluto a la mujer o viceversa. Ahora bien, saber lo que opina, siente o piensa una mujer, aunque sea complicado o intenso, es más fácil de conocer, porque ellas suelen ser abiertas, comunicativas, espontaneas, por lo que, expresan constantemente lo que les gusta, interesa, desean o bien, les desagrada, molesta u odian, pero, en el caso de los hombres, no es tan sencillo, la mayoría de ellos simplemente vive  y poco expresa. Bien, el gran misterio de la mente masculina no encierra asombrosos tesoros, porque según se ha analizado, los hombres son bastante simples y lineales, pero… ¿Entonces? ¿Qué preocupa al género masculino?

 

Debemos aclarar que, no pueden dejarse de lado los diferentes tipos de personalidad, pero en general, puede decirse que el hombre, regularmente menos complejo y más práctico, suele preocuparse por la satisfacción inmediata de sus necesidades básicas, como el sexo o la comida y cuando se proyecta más allá, lo hace de manera más pausada, viviendo más en el hoy y resolviendo un problema a la vez o la mayoría de las veces, sin perturbarse demasiado por nada.

Asimismo, el hombre al ser más reservado, aunque tenga problemas para la satisfacción sexual, siendo uno de sus intereses primordiales, no es muy dado a confesarlo o expresarlo, es por ello que, aun cuando existen por ejemplo, ejercicios para la eyaculación precoz y otras alternativas para solucionar este problema cuando se padece, el hombre puede tardar en solucionarlo solo por el hecho de que le cueste hablar de ello.

El hombre y la mujer; ideales distintos, preocupaciones diferentes

Por el contrario, la mujer en general expresa tanto que, suele abrumar al sexo opuesto, además tiene la facultad de manejar varios asuntos a la vez  y para su desventaja, se preocupa por todos estos. Incluso, cuando las mujeres se enfrascan en escudriñar la mente de sus parejas, pueden quedar inconformes y decepcionadas al descubrir que las preocupaciones masculinas les resultan superficiales, básicas o egoístas.

 

 

 

 

 

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